SECTOR FORESTAL/Mitos/El Suelo y los Bosques Cultivados
¿QUÉ SABE DE LOS BOSQUES CULTIVADOS CHILENOS?

Le invitamos a descubrir este recurso que constituye la base del sector forestal nacional, una industria que hoy es la segunda en el aporte de recursos al país y la primera que utiliza un recurso natural renovable.

III. EL SUELO Y LOS BOSQUES CULTIVADOS 
¿Cuál fue el uso histórico de los suelos forestales en Chile?
En los comienzos de la colonización del país, el bosque era visto como un obstáculo para la actividad agrícola y ganadera, por lo que el primer paso inevitable fue quemar grandes superficies de este recurso en la precordillera andina, en toda la zona sur y la Cordillera de la Costa de la Octava y
Novena regiones, para producir cereales -principalmente trigo- e introducir ganado.

La habilitación de terrenos en lugares inadecuados, así como las malas prácticas agrícolas, produjeron el mayor fenómeno erosivo del país. Los terrenos que dejaban de ser productivos eran abandonados iniciándose este proceso en otro sitio.

¿Qué es la erosión?

La erosión es la pérdida del suelo que se produce cuando éste es arrastrado por el agua o el viento y, si bien es el problema más grave del suelo -porque reduce su productividad-, se puede evitar mediante adecuadas prácticas de uso.

En nuestro país, este fenómeno ocurrió como resultado de un proceso gradual, en el que primero desapareció el bosque nativo por incendios ocasionados por el hombre, luego se usó intensivamente el suelo con fines agrícolas-ganaderos.
Esto, junto a un desconocimiento de prácticas de manejo y conservación del suelo, desencadenó a principios del siglo XX un severo proceso de erosión en todo el territorio.

¿Qué provoca la erosión?
Inadecuadas prácticas de manejo agrícola, ganadero y forestal, generan condiciones para que la lluvia y el viento trasladen las partículas de suelo fértil a los ríos, embancándolos, causando turbiedad de las aguas y afectando sus ecosistemas por excesiva sedimentación. En consecuencia, la erosión produce una pérdida en la productividad del suelo, pudiendo llegar a un extremo en que todo este recurso se pierde.

¿Por qué los árboles ayudan a combatir la erosión?

Los árboles interceptan gran parte de las gotas de lluvia en su copa y follaje, las que se deslizan lentamente por los troncos, evitando su impacto sobre el suelo y lo protegen del viento y del agua. Asimismo, el agua no escurre y se infiltra, llegando a las napas subterráneas en las que se acumula.