LAURA PEDREROS, PROFESORA LICEO JUAN GREGORIO LAS HERAS: “EL DESARROLLO SOSTENIBLE DE LA NATURALEZA ES RESPONSABILIDAD DE TODA LA SOCIEDAD”

Según la docente, los pequeños deben relacionarse con todas las especies del medio ambiente y de esta manera aprender a cuidarlas y respetarlas.

Laura Pedreros, es profesora de religión del liceo Juan Gregorio Las Heras, en Concepción. Si bien su primera profesión fue contadora general pública, trabajo que desempeñó por 25 años, más tarde se dio cuenta que su verdadera vocación era impartir clases de religión junto con enseñar a cuidar y respetar el medio ambiente.

La docente se apasiona con la naturaleza. Reconoce que su anhelo por mantener un ambiente sano y limpio, comienza con su necesidad de respirar un aire puro. “Soy asmática, por lo tanto siempre me ha importado vivir en un medio sin contaminación. Mi salud depende del estado del aire”.

Según la profesora, aún existen niños y adultos que desconocen las bondades de la naturaleza y por esto muchas veces no la protegen. Con el objetivo de mejorar la relación entre el ser humano y la naturaleza, nació la idea de realizar la “Campaña de Plantación de Araucarias”. En la iniciativa participan la Intendencia como principal gestora, además del Liceo Juan Gregorio Las Heras y la Unión Central del Adulto Mayor, ya que el proyecto incluye la participación de niños y ancianos.

La actividad, que se inició el 15 de mayo, es financiada por CONAMA. Para desarrollar con éxito esta campaña, se capacitará a los niños y adultos, para que puedan conocer más sobre el correcto cuidado de la araucaria. Además, se estudiará la posibilidad de crear un pequeño invernadero dentro del Liceo, en el cual puedan cultivar las plantas medicinales, las que muchas veces por el frío o el polvo no logran sobrevivir.

Sin embargo, es importante mencionar que esta docente inició su propia campaña de plantación de araucarias hace algunos años. Casi 180 alumnos del liceo poseen un árbol de esta especie en su casa.

Pedreros explica que, en ocasiones, han realizado diversos experimentos para agilizar el proceso de germinación. “Si se remoja el piñón entre 7 y 8 días, antes de un mes germina. Por otro lado, si metes la semilla al refrigerador, tratando de emular la temperatura cordillerana, la plantita comienza a salir en 15 días. Siempre probamos cosas nuevas y de esta manera conocemos más sobre esta especia nativa”.

Asimismo, agregó que a fines de 2005, plantó frutillas. “Como un experimento, tratamos de fertilizar la tierra con hojas secas y cultivamos esta fruta. Algo alcanzamos a probar. Nuestro gran problema es que muchas veces, como no tenemos guardia nocturno, la gente de afuera nos roba las flores y fruta, entonces es muy difícil mantener un vivero o huerta. Pero con los niños experimentamos igual y ellos son felices cuidando plantitas”.

¿Porqué cree usted que es importante que los niños se relacionen con la naturaleza?
Siempre he creído que es importante que seamos amigos de la naturaleza. Nunca voy a olvidar las palabras de Juan Pablo II en su visita a nuestro país. El dijo “Si el hombre no está en paz con la tierra menos puede estar en paz con Dios”. Encuentro que tiene toda la razón y esta es la enseñanza que quiero traspasar a los niños. Mientras estén ocupados, creando vida, haciendo cosas productivas, se alejan de las malas costumbres y pueden ser mejores personas. En definitiva son más felices.

¿Porqué plantar araucarias y no otras especies?
La araucaria es como una especie discriminada. Los patios o jardines de las casas tiene cientos de plantas hermosas, pero nadie tiene una araucaria. Crecen más lento, pero son una especie igual o más hermosa. Quiero que los niños aprendan a evitar esta discriminación, que tomen el camino difícil y acepten desafíos. Es una especie nativa que se debe cuidad y querer.
Más adelante, quiero ver la posibilidad de estudiar la técnica del bonsái y tratar de crear pequeñas araucarias. De esta forma sería más fácil que las personas las tuvieran en sus hogares. Sería más fácil cuidarlas. Además con el tiempo, la escasez de terreno va a aumentar, por lo tanto, la gran mayoría tendrá que vivir en departamentos. Sería un sueño para mí que todos tuvieran una plantita en su balcón. Todas las especies son importantes, pero la araucaria es un símbolo.

¿Cuáles son los cuidados que deben tener en la plantación de araucarias?
La verdad es que no soy experta en el tema. Me gustaría que eso quede bastante claro. No tengo grandes conocimientos pero sí una gran disposición.
Lo que manejo al respecto es información básica. Por ejemplo, sé que es muy importante evitar que las pequeñas plantas estén expuestas directamente al sol. Siempre deben estar húmedas, por esto también es importante alejarlas zonas de mucho polvo. El clima es fundamental, por esto es bueno tratar de mantenerlas a una temperatura similar a la cordillerana. Las heladas, a diferencia de un gran número de especies, son muy buenas para las araucarias.

¿Cómo relaciona sus clases de religión con temas medio ambientales?
Trato de relacionar el bautismo con el nacimiento de una planta. Cuando el cura nos echa agua, nos libera de nuestro pecado original, para mí esto da inicio a la vida. Lo mismo ocurre con las plantitas. Cuando un niño riega su plantita, le está dando vida. A ellos les fascina esta relación y hacen su tarea con gran entusiasmo.

¿Qué mensaje le daría a aquellas personas o instituciones que aún no realizan actividades ecológicas o campañas de plantación?
Creo que todos los colegios deberían realizar actividades de este tipo. Es imprescindible para su desarrollo el conocer la naturaleza, salir a terreno, tocar, ver, oler y sentir el mundo que nos rodea. No hay mejor panorama para ellos que recorrer parques y jardines. El compromiso con el medio ambiente debe ser real, tangible. Todas las propuestas deben llevarse a la práctica. Debemos actuar para tener resultados.
Un futuro sostenible se puede lograr siempre que toda la sociedad esté comprometida. Esto, a partir de los más pequeños. El pilar más importante es la familia. Nadie está ajeno a esta difícil tarea.
Para mí, cada amanecer es una bendición. Estoy muy contenta con lo que hago, sobretodo por poder enseñar a los niños a amar a la naturaleza y cuidar el medio ambiente donde vivimos. Mientras más personas luchen por este fin, mejor será la calidad de vida de todos los seres humanos.