Catalina Bau, Directora Ejecutiva de Conaf

Chile cuenta con Nueva Ley de Bosque Nativo

El miércoles 30 de Julio fue publicada en el Diario Oficial la Ley de Recuperación del Bosque Nativo y Fomento Forestal, que tiene como objetivo proteger los recursos forestales originarios del país y promover el desarrollo social y económico de las comunidades rurales.

La Directora Ejecutiva de Conaf profundiza en los contenidos de esta nueva normativa legal.

 
- ¿Cuál es la situación del bosque nativo en la macrozona forestal?

En lo que se refiere a cifras, en Chile hay, según el Catastro y Evaluación del Recurso Vegetacional Nativo del país, y sus últimas actualizaciones, un total de 13 millones 468 mil 819 hectáreas de Bosque Nativo, de las cuales 5 millones 938 mil 730 hectáreas corresponde a bosque adulto; 3 millones 674 mil 465 hectáreas a renoval o bosque joven; 880 mil 195 hectáreas a bosque adulto-renoval; y 2 millones 975 mil 429 hectáreas a bosque achaparrado. Cabe destacar en el Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Estado (SNASPE), se encuentra representado y protegido sólo el 28,5% del total nacional del bosque nativo; y se estima que un millón 200 mil hectáreas estaría en manos de pequeños propietarios. Además, se sabe que las regiones con mayor masa de bosque nativo son la Región de Aysén, Los Lagos y de Magallanes. Porqué son importantes estas cifras, pues porque ellas encierran un importante significado para nuestra sociedad. El bosque nativo cumple un valioso rol ambiental, tiene gran potencial de desarrollo social y económico para las familias que lo trabajan. Por ello la  Ley de Bosque Nativo impulsa, conjuntamente con la recuperación y protección del bosque, el desarrollo social y económico de las comunidades que viven en torno a este recurso.


- ¿A través de qué mecanismos concretos esta nueva Ley espera mejorar la situación del Bosque Nativo?

La Ley de Recuperación del Bosque Nativo y Fomento Forestal constituye un hito de gran relevancia para el país y el continente, dada la trascendencia que tiene en la conservación de los recursos naturales y en el desarrollo económico y social de las comunidades y territorios rurales. Por primera vez el Estado bonificará a quienes conserven, o manejen productivamente el bosque nativo. Se promoverá la creación de áreas protegidas privadas. Se impulsará   la producción de los llamados productos no madereros. La Ley está dirigida a los dueños – también poseedores en trámite de saneamiento de títulos – de predios con bosque nativo, especialmente a los miles de pequeños propietarios que tienen bajo su control una extensión aproximada de 3,5 millones de hectáreas de este recurso, calculados en aproximadamente 100 mil familias.En este sentido, y con el propósito de impulsar el desarrollo rural, la nueva normativa legal establece un sistema de bonificaciones con dos concursos: uno para los pequeños propietarios y otro para  los demás interesados. A fin de acceder a estos incentivos económicos, los postulantes deberán ejecutar, mediante planes de manejo autorizados por CONAF, una de las tres actividades consideradas bonificables. Una es la maderera, donde por ejemplo está la producción de madera aserrable, trozos con distintas finalidades, para madera, para la bioenergía, para leña, etc. Otra es la actividad no maderera, como frutos, semillas, hongos, cortezas, follaje, captura de carbono o turismo. Finalmente, está  la preservación de la diversidad biológica, orientada a potenciar la biodiversidad de la vegetación nativa y las formaciones xerofíticas, éstas últimas, compuestas por especies de zonas áridas y semiáridas.

- ¿Qué rol pueden jugar las empresas en este objetivo?

En el desarrollo del sector forestal las grandes empresas han tenido un importante rol. Con el DL 701 se dio un fuerte impulso al progreso industrial de la celulosa y el papel, para llegar a convertirse en el segundo rubro exportador en la economía nacional. Con la Ley de Bosque Nativo se pretende también que estas empresas participen activamente, ya sea en la preservación, con la creación de nuevas áreas silvestres protegidas privadas, o  en actividades madereras. En el plano de la conservación, se estima recuperar una superficie de 600.000 hectáreas de bosque nativo, con fines productivos, y se prevé que se protegerán en un plazo de 15 años unas 500.000 hectáreas de bosque nativo y formaciones xerofíticas, como una manera de mantener ecosistemas importantes para la existencia de especies de flora y fauna. Respecto  de las formaciones xerofíticas, éste es otro elemento innovador y significativo de la ley, puesto que por primera vez en la historia forestal de Chile se considera a la vegetación que prospera en las zonas áridas y semiáridas del país. Con relación a las grandes empresas, se espera igualmente una producción maderera de 2,5 millones m3 en el período mencionado y un aumento de la fuente laboral de 5 mil empleos directos y de 33 mil empleos indirectos. Cabe recordar que en la actualidad el sector forestal emplea cerca de 130 mil personas directamente y de manera indirecta a 300 mil trabajadores. Otra arista en la que pueden participar es en la generación de energía, contribuyendo de manera efectiva en la necesaria ampliación de la matriz energética de Chile, por la vía de la utilización y elaboración de la biomasa forestal se podrá contribuir con una producción eléctrica de 1.750 MW si se realizan las inversiones necesarias. Esto podría alimentar el consumo eléctrico de un millón de hogares.

- Aunque no está explícitamente contenido en esta ley, en conjunto con otros mecanismos existentes, puede terminar siendo un incentivo para la reforestación, especialmente para pequeños y medianos propietarios, ¿identifican algún potencial de reforestación por esa vía?

Primero hay que recordar que la reforestación en Chile es una obligación legal, ya que así está establecido en el D.L. 701. Cada vez que se interviene un bosque natural o una plantación forestal, el propietario tiene la obligación legal de volver a plantar, es decir, reconstituir el bosque o plantación, con las mismas especies intervenidas y en un plazo máximo de dos años, a no ser que el plan de manejo aprobado por CONAF autorice otra especie. En esencia, la Ley de Bosque Nativo, tal como lo dice su nombre, fomenta el manejo y recuperación de este recurso natural renovable, teniendo como eje central el manejo sustentable del mismo, donde las actividades bonificables, tal como ya lo señalamos, son las que favorecen la regeneración, recuperación o protección de formaciones xerofíticas de alto valor ecológico o de bosques nativos de preservación, con el fin de lograr la mantención de la diversidad biológica; las actividades silviculturales dirigidas a la obtención de productos no madereros; y las silviculturales destinadas a manejar y recuperar bosques nativos para fines de producción maderera.