JUAN CARLOS ORTIZ:
“ACTUALMENTE DEBEN QUEDAR ENTRE 40 Ó 50 HUEMULES QUE DEBEMOS PROTEGER, DE LO CONTRARIO PODRÍAN DEJAR DE EXISTIR”

El corredor biológico ubicado entre el sur del Parque Nacional Laguna El Laja y al norte de la Reserva Nacional Ñuble, nació con el propósito de proteger a el Huemul, especie que hace años se encuentra en extinción.

La situación del Huemul es tan crítica que se estima que actualmente deben quedar entre 40 ó 50 ejemplares, lo que significaría que en unos 40 años más este emblemático mamífero representado en nuestro Escudo Nacional, dejaría de existir. La situación mantiene inquietos a los expertos, uno de ellos es Juan Carlos Ortiz, profesor titular de Zoología en la Universidad de Concepción que detalla las características de esta especie, su situación y la factibilidad del corredor biológico.

 

¿Cómo surge la idea de hacer el corredor biológico?

La idea del corredor biológico nace fundamentalmente para la protección del Huemul porque al cuidar su hábitat uno puede resguardar las otras especies y la fauna que vive en esos lugares. Lo interesante es que se dieron todas las condiciones para llevar a cabo este proyecto, provocando la unión de dos áreas de protección oficial. El corredor biológico está ubicado al sur del Parque Nacional Laguna El Laja y al norte de la Reserva Nacional Ñuble, limitando con la República Argentina.Lo más importante es que favorece la protección de la biodiversidad local, y en particular la de una especie tan emblemática como la del Huemul.

¿Qué es un corredor biológico?

El concepto de corredor biológico o ecológico implica una conectividad entre zonas protegidas y áreas con una biodiversidad importante, con el fin de contrarrestar las fragmentación de los hábitat y garantizar la comunicación entre áreas silvestres protegidas, lo que permite que los ecosistemas se adapten a los cambios. En la actualidad, son propuestos como una herramienta novedosa para promover la conservación de la naturaleza.

¿Qué caracteriza al Huemul?

Es una especie que necesita un lugar muy amplio para desarrollar sus actividades normales, el problema es que todo el sector que está afuera de estas áreas protegidas está muy fragmentado. Se modificó mucho la vegetación, se deterioraron los terrenos, tanto para la ganadería como para la agricultura, y si queremos que se mantenga en el tiempo necesitamos medidas como el corredor biológico para que la vegetación no siga tan dividida y para proteger en forma activa a esta especie.

Nosotros hemos realizado un trabajo de modelación de los Huemules existentes en todo lo que es esta área, se ha calculado que aproximadamente deben quedar entre 40 ó 50 ejemplares. Lo que sabíamos es que en la época de los setenta existían entre 70 y 80, y cuando aplicamos este modelo simulando las condiciones actuales, asumimos que nos da como resultado que en 40 años más el Huemul estaría extinguido en los alrededores de Chillán.

¿Existe alguna forma de salvar a los Huemules?

Estamos en el momento preciso para tomar medidas drásticas como desarrollar una campaña de recolerización de Huemules y para esto tendríamos que trasladar algunos ejemplares del sur, específicamente de la Región de Aysén. La idea es aumentar la población del área de Chillán y además revitalizarlo desde el punto de vista genético, porque cuando en una población comienzan a haber pocos individuos, la variabilidad genética comienza a disminuir, con la agravante de que además los pocos que hay, a su vez, están bastante aislados, y no tengan la oportunidad de encontrarse y reproducirse.

La atracción del corredor serán los huemules, pero ¿qué pasará con el ecoturismo?

El ecoturismo no es incompatible con este proyecto, todo lo contrario, se puede desarrollar mientras haya algo que mostrar. Las bellezas también pueden ser una escena de tipo físico, que puede ser una montaña, un cerro, entre otras muchas atracciones, pero el ecoturismo es más que eso, en general la gente quiere ver animales o plantas que sean llamativas o que tengan cierta novedad. Y el Huemul es en este caso, una especie no solamente emblemática y heráldica para la República de Chile, sino también uno de los pocos animales que tenemos de este tamaño porque en general nuestra fauna es de micro-mamíferos como son los roedores pero la meso- fauna, esa fauna intermedia en mamíferos son pocos, y además toca la casualidad que esos pocos o son difíciles de observar o han sido bastante perseguidos; como el caso de el zorro, la chilla, los chingues, la nutria de mar o de río, el puma, entre otros. Todos estos animales sufren de cierta repulsión de la gente que los utiliza para sacarle la piel u otros menesteres.