Rodolfo Tirado, Presidente del Departamento de Bosque Nativo de CORMA

“Se ha reconocido la importancia del Bosque Nativo para el país”

La Ley de Recuperación del Bosque Nativo y Fomento Forestal fue aprobada por el Congreso el pasado 19 de diciembre, tras 15 años de discusión, y permitirá que pequeños y medianos propietarios de este tipo de bosques, puedan acceder a recursos para realizar un manejo sustentable de sus predios. La Corporación Chilena de la Madera, a través del presidente de Departamento de Bosque Nativo manifestó su satisfacción con la aprobación de esta iniciativa.

 

 

¿Cuáles son los principales beneficios de la nueva ley?

Uno de los principales beneficios que se obtienen con la promulgación de esta ley es que se ha reconocido la importancia que este recurso tiene para el país y se ha consensuado la necesidad de protegerlo a través de darle valor, revalidando la relevancia que el manejo forestal tiene para alcanzar este objetivo.

¿Qué aspectos considera esta ley en materia de incentivos?

El dirigente agregó que “En la actualidad existe un amplio consenso a nivel mundial de que la mejor forma de proteger al bosque es transformándolo en unidades productivas sustentables, ya que así puede cumplir la multiplicidad de bienes y servicios que provee, como la producción de madera, la captura de carbono –que mitiga el cambio climático–, protección de suelos, reservorio de biodiversidad y producción de bienes no maderables, que constituyen beneficios ambientales, sociales y económicos que hoy exige la sociedad”.

La organización gremial destacó los aspectos positivos del proyecto, como por ejemplo la mantención de varias definiciones vigentes y aclaración de aquellas ambiguas, en aspectos como qué se entiende por árbol, el bosque y sus funciones o usos. Además, el cuerpo legal mantiene las normas de protección ambiental vigentes alrededor de los cursos de agua y pendientes elevadas, incorpora nuevas protecciones alrededor de los humedales y glaciares y establece la revisión periódica de estas reglamentaciones para adaptarlas a los nuevos conocimientos científicos y experiencias prácticas.

Por otra parte, CORMA destacó el establecimiento de un plan de manejo de preservación para resguardar la diversidad y mantener el bosque para la evolución de especies y ecosistemas y de un fondo concursable que entregará bonificaciones para solventar parte del costo del manejo del bosque nativo para su preservación y también para la obtención de productos madereros y no madereros.

El sistema de incentivo establece un concurso para pequeños propietarios y otro para medianos y grandes, para lo que el Ministerio de Hacienda comprometió un monto inicial de US$ 8 millones,  con el objeto de manejar 1 millón de hectáreas en el plazo de 25 años.

Si bien es un buen avance, se debiera considerar una meta del orden de 4 millones de hectáreas en el período, considerando que el bosque nativo chileno cubre una superficie total de algo más de 13 millones de hectáreas, de las cuales aproximadamente 9.5 millones estarán bajo la nueva ley.

También es favorable la figura de los acreditadores forestales que colaborarán con CONAF en la certificación y fiscalización y el establecimiento de normas sancionatorias y fuertes multas para los infractores de este cuerpo legal

¿Cuál será el impacto de esta ley?

Otro elemento positivo según la CORMA es la creación de un fondo para la investigación del bosque nativo y de un Consejo Consultivo que participará en la definición de criterios de focalización y asignación de las bonificaciones, del plan de manejo forestal, las normas ambientales, sus reglamentos y los ajustes a la ley.

  1. Lo realista es no esperar un alto impacto en el corto plazo, ya que los resultados de la aplicación de los manejos forestales se apreciarán solo después de un par de décadas y por otra parte, los recursos comprometidos por el Ejecutivo para los primeros años permitirán la intervención de una superficie reducida.

¿Por qué era importante tener una marco legal?

Las empresas socias de CORMA consideran que para la incorporación del bosque nativo como una actividad sustentable y atractiva a sus propietarios, y revertir la tendencia a su destrucción y abandono era fundamental contar con un marco legal consensuado que diera confianza y seguridad y que cuente con subsidios que ayuden a solventar parte de las actividades de manejo, para así transformar a los bosques en unidades productivas sustentables en el largo plazo.

Por ello como CORMA deseamos expresar nuestro reconocimiento a las organizaciones que participaron en la construcción de este acuerdo, el que se logró gracias a la comprensión y altura de miras de las personas involucradas.