Rolando Rodríguez Leiva:
La primera acción para enfrentar los incendios forestales es la prevención

Los incendios forestales afectan al mundo entero. En Chile han aumentado 125 por ciento más en comparación con el año pasado, lo que significa un incremento de 108 incendios. Debido a lo anterior, la relevancia del trabajo conjunto entre la Conaf, Corma y otros organismos, lo cual es destacado por el director regional de Conaf Biobío, Rolando Rodríguez Leiva.




¿En qué consiste el plan de prevención de Conaf para esta temporada?


La primera acción para enfrentar los incendios forestales es la prevención, y a través de ello involucrar a la comunidad para que pueda colaborar. En tal sentido, es relevante el Convenio de Prevención que se firmó el martes 11 de diciembre entre la Corporación Chilena de la Madera (Corma), la Onemi y nosotros como Conaf, para profundizar las relaciones entre los distintos entes involucrados entre las regiones V y X. Para nosotros también es importante que se involucren los municipios en los planes.

¿Cuál es la línea de trabajo a seguir?

Durante todo el invierno trabajamos en la campaña de prevención como de preparación para el combate de incendios. Ello lo abordamos a través del programa de educación ambiental, con niños de cuatro y cinco años. Nuestra intención es trabajar con 20 mil niños  de la Región del Biobío. La idea es que ellos sean el canal para transmitir la idea de la educación ambiental y de la protección del medio ambiente.

Después, se encuentra la prevención de la  negligencia, es decir, aquellos accidentes que puedan ocurrir y derivar en incendios forestales, y para lo cual tenemos una meta de contactarnos con más de 66 mil personas en la temporada. De tal manera, que nuestros prevencionistas conversen con ellos y le informen sobre la importancia que tiene el evitar una ocurrencia de incendio forestal. 

Lo anterior, se concentra especialmente en las áreas de campos, picnic, en las playas de la Región del Biobío, es decir, lugares con mayor recurrencia de público.

¿Cuáles son las principales causas de incendios?


Siempre las causas son de origen humano. No existe posibilidad hasta ahora que ocurran incendios en forma natural.

Uno lo puede atribuir a la intencionalidad o a la negligencia. Por ejemplo, niños han provocado incendios para ver las operaciones áreas, turistas que no pagan bien las fogatas, conductores que lanzan los cigarrillos por la ventana del auto.

También, existen factores fortuitos como los vientos por sobre de 60 nudos. Todas las variables anteriores las estamos manejando para realizar una prevención más específica.

¿Cómo se enfrentan los focos de incendios?


En cuanto al combate, ya contamos con nuestras brigadas de incendios. Ahora estamos trabajando con cuatro unidades terrestres, y está montado el sistema de detección, para el cual tenemos operando 72 torres de detección.

Además, contamos con el avión dromedario que opera en las comunas de la provincia de Concepción y a su vez hemos capacitado nueve brigadas del Ejército de Chile que pudieran entrar en combate en el caso de una emergencia.

También, establecimos dos modalidades de capacitación a bomberos para trabajar en la zona de interface, donde el incendio pudiera ocasionar daños  en infraestructuras y casas. En una primera etapa se capacitó a cuerpos de bomberos de 22 comunas.

¿Se realizarán actividades preventivas?

En la temporada pasada nos dimos cuenta que hubo dos localidades más amenazadas. Una es Mina del Prado en Coihueco, localidad pre-cordillerana, y otra en la localidad de Menque en Tomé. Además la experiencia internacional nos sugiere a partir de los casos de Grecia, España, Estados Unidos, que existe la amenaza cierta de que algunas localidades pudieran ser afectadas directamente.

Debido a lo anterior, por primera vez hemos realizado un simulacro de gran envergadura, para lo cual adquirimos dos medidas: una es la preventiva que significa eliminar todo el combustible que se encuentra alrededor de la localidad para formar un anillo de protección, y después disminuir el combustible mediante podas y raleos de los bosques. Para lo cual contamos con la colaboración de la comunidad, empresas, bomberos y juntas de vecinos.

Nos hemos puesto en el evento de que fallen todas las medidas de prevención, simulando un incendio dentro de las comunidades. Tenemos estudios de Estados Unidos y de otros lugares, en que no se ha prevenido este tipo de situaciones quedando la población indefensa y sin saber qué hacer.


Hoy las masas forestales han llegado muy cerca de la población, en segundo lugar hay demasiada acumulación de combustible, producto del crecimiento de las plantaciones, y por lo tanto, han aumentado los riesgos de incendios.