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CAPA DE OZONO: ¿GAS EN PELIGRO DE EXTINCIÓN?
Conoce la manera de preservar nuestro protector solar natural.

El planeta en que vivimos, se compone de millones de elementos que se relacionan entre sí. Los seres vivos de la Tierra, pueden existir gracias al correcto desarrollo de diversos ciclos naturales que permiten respirar, comer, beber, entre otros.

La capa de ozono, permite que los rayos de sol dañinos, no ingresen a la atmósfera, protegiendo la vida que se desarrolla en la Tierra.

Desgraciadamente, existen otros gases, que así como facilitan la vida para el hombre, también pueden acabar con ella. La capa de ozono se debilita ante la presencia de estos componentes, por lo tanto cada día estamos más expuestos al daño solar.

Los rayos del sol transportan la energía necesaria para hacer posible la vida en la Tierra. Esta energía procedente del sol llega a la Tierra a través de la atmósfera. Ésta actúa como un filtro, dejando pasar la luz y el calor, reteniendo las radiaciones ultravioleta que pueden ser perjudiciales.

La atmósfera es la capa de aire que rodea la Tierra. Contiene diferentes gases que permiten la vida en el planeta. A una altura de 12 a 80 km., los gases de la atmósfera contienen ozono. Este gas detiene los rayos ultravioleta perjudiciales e impide que lleguen a la Tierra.

El ozono es un gas que se forma cuando la radiación ultravioleta del sol se encuentra con el oxígeno de la atmósfera. Esta capa de gas, detiene la mayoría de las radiaciones ultravioleta.

Sin embargo, el ozono puede ser descompuesto por la llegada de elementos extraños a la troposfera. Esto hace que disminuya la cantidad de ozono atmosférico.

Los gases utilizados en la industria del frío, (frigoríficos, aire acondicionado, entre otros) son compuestos químicos, denominados CFC, y significa que están formados por cloro, flúor, carbono e hidrógeno.

Un CFC puede permanecer en las capas bajas de la atmósfera entre sesenta y setenta años, tiempo necesario para que llegue intacto a la estratosfera. Una vez allí, la luz ultravioleta puede liberar el cloro que contiene y éste puede descomponer el ozono.

Si la concentración de ozono disminuyera, la radiación ultravioleta que llegaría a la Tierra, causaría graves daños. Por ejemplo, las semillas no crecerían, por lo que se detendría la floración de las plantas y muchas de éstas morirían.

Si esto sucede, como consecuencia, también morirían los seres humanos y animales, ya que no habría alimento. Una leve alteración de la capa de ozono, puede perjudicar las cosechas.

Asimismo, los rayos ultravioleta son muy dañinos para la piel. La melanina, pigmento de nuestra piel, filtra y nos protege de los peligrosos rayos de sol. Cuando tomamos sol en la playa, la melanina actúa bronceando y oscureciendo la piel.

Pero, si la capa de ozono disminuye y deja pasar lo rayos dañinos, el sistema de protección es menos efectivo, pudiendo causar graves enfermedades como cáncer.

En la atmósfera el ozono protege la Tierra, pero en el suelo, es una forma peligrosa de contaminación. En las ciudades, se produce ozono al mezclarse las radiaciones solares con los gases eliminados por los tubos de escape de los automóviles.


Si el viento no arrastra el ozono hacia la atmósfera, aumenta la concentración de éste a nivel del suelo y se forma una capa de niebla y humo, pudiendo originar graves problemas de salud.

En algunos países desarrollados se han dictado leyes para impedir el uso de los CFCs. Sin embargo, en países más pequeños es más difícil limitar el uso de productos contaminantes.

Los gobiernos del mundo, conscientes de la amenaza de los CFCs sobre la capa de ozono, firmaron una acuerdo en 1987, denominado Protocolo de Montreal. Estos países se han comprometido a prohibir el empleo de los CFCs más perjudiciales. Sin embargo, algunos grupos ecologistas piden que se prohíban todas las sustancias que destruyan la capa de ozono.

Como puedes ver, el cuidado de nuestro planeta depende cien por ciento de nosotros. Busca la manera de reemplazar los productos que contengan CFCs, por ejemplo, utilizando desodorantes de barra o rolón, sustituyendo los aerosoles por sprays vaporizadores que no utilizan gases dañinos.

Además, también ayudas en la protección del ozono, cuidando de no dejar abierta la puerta del refrigerador por más tiempo que el necesario, recuerda que los gases liberados por los frigoríficos debilitan la capa de ozono.

Cambiando pequeñas cosas podemos lograr grandes resultados. La capa de ozono siempre nos protege... ahora nos toca a nosotros. No esperemos a que sea demasiado tarde!

 
GLOSARIO
1

Atmósfera:
La capa de gases que rodea la Tierra. Posee unos 700 km. De espesor.

2
CFC / clorofluorocarbonos:
Sustancias químicas utilizadas en productos como los aerosoles y las neveras.
3
Calentamiento global:
Incremento general de la temperatura de la Tierra por efecto de la contaminación atmosférica con gases que retienen calor.
4
Ozono:
Gas incoloro, cuya molécula está formada por tres átomos de oxígeno.
5
Ozono atmosférico:
Ozono que forma parte de la atmosférico e impide que los rayos ultravioleta perjudiciales lleguen a la Tierra.
6
Rayos ultravioleta:
Luz solar invisible que actúa beneficiosamente sobre la piel humana cuando la radiación es correcta, sin embargo graves enfermedades cuando hay un exceso de radiación.
7
Reciclar:
Hacer que un ciclo vuelva a comenzar. Reciclar un CFC, por ejemplo, quiere decir aprovecharlo, hacer que vuelva a servir antes que se pierda y así no tener que fabricarlo de nuevo.